domingo, 19 de octubre de 2008

La osteoartritis

- Soy una mujer de 68 años. Me duelen las rodillas al caminar. El doctor me dijo 
que sufro de osteoartritis y que debería tomar algún analgésico de venta libre 
y perder peso. ¿Podría decir algo más de esta afección y qué convendría que haga al respecto?


- La osteoartritis es la forma más común de artritis, y se presenta con más frecuencia con la edad. La artritis es la inflamación de una articulación. Las articulaciones son las interfases de los huesos, cubiertas por un suave cartílago y encapsuladas en un saco fibroso. El revestimiento del saco se llama sinovio, y segrega el líquido sinovial, que lubrica las articulaciones.

En la artritis reumatoidea, el sinovio se inflama porque es atacado por el sistema inmunológico del cuerpo como si fuera un tejido extraño. Esta equivocada respuesta inmunológica causa inflamación y las secreciones inflamatorias dañan el cartílago y la articulación, lo que los lleva a deformarse. Aún no se sabe bien por qué el cuerpo ataca a sus propias membranas.

Otras formas de artritis pueden estar asociadas con la infección, los tumores o aun la gota. En este último caso, cristales de ácido úrico se precipitan en la articulación y causan inflamación.

La osteoartritis no está asociada con infecciones, tumores, cristales o anticuerpos propios, sino que aparentemente se da cuando existe una predisposición familiar en personas que han abusado seriamente de sus articulaciones o inclusive en los que han sufrido golpes de consideración. En la osteoartritis, el cartílago que cubre el extremo del hueso se degenera por razones que no son completamente claras, y se produce una inflamación leve o moderada. El hueso que está bajo el cartílago dañado se torna cada vez más denso, y los crecimientos óseos en los extremos de la articulación causan articulaciones de aspecto desparejo.

Cuando este proceso involucra articulaciones como rodillas o cadera, puede producir dificultad para desplazarse. Si en cambio produce artritis de las articulaciones pequeñas (las manos), la persona experimenta una pérdida de la destreza y debilidad en los miembros.

El ejercicio puede ser nocivo para las articulaciones con osteoartritis, pero los ejercicios acuáticos (natación) han mostrado ser de gran ayuda y lo mejor para estos casos. Es bueno perder peso, especialmente si están comprometidas las articulaciones de rodilla y cadera. Los cambios en el régimen alimentario no resultan de gran ayuda, aunque la reducción del ácido úrico puede contribuir a mejorar la artritis reumatoidea. De allí el beneficio de una dieta vegetariana.

Algunos han promovido el uso de sulfato de chodroitina y de glucosamina, pero un estudio serio halló que no eran superiores a un placebo (la proverbial “píldora de azúcar”). Algunos datos recomiendan inyectar ácido hialurónico en la articulación, y gran parte del tratamiento se centra en el alivio del dolor. Se ha mostrado que en algunos casos es posible reducir el dolor mediante la acupuntura, pero en general se suele usar el acetaminofeno (Tylenol). Los antiinflamatorios no esteroideos tales como el Naproxen pueden ser usados con la menor dosis efectiva en casos en que el Tylenol no resulte útil, aunque tienen efectos secundarios gástricos.

A muchos les beneficia una intervención quirúrgica que reemplace la articulación y, aunque se solía retrasar esto tanto como fuera posible, algunos estudios indican que el reemplazo temprano puede prevenir la debilidad muscular y asociarse con un estilo de vida más productivo.
Está claro que el tema difícilmente está agotado; su médico puede darle consejos más específicos para atender las necesidades individuales.

Esperamos que obtenga el 
suficiente alivio y que pueda disfrutar de la vida.




*Clegg, D. et al., The New England Journal of Medicine, 2006, 354, pp. 794-808.

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