lunes, 26 de abril de 2010

Recomienda ONU vida sana para combatir enfermedades no transmisibles

- Esos padecimientos constituyen las mayores causas de muerte en el mundo
- Naciones Unidas señala que los gobiernos necesitan promover el ejercicio o evitar fumar

Naciones Unidas, 13 de abril.- La División de Población de la ONU manifestó hoy que la promoción de buenos hábitos y de una vida sana es la mejor forma de combatir enfermedades no transmisibles, que constituyen las mayores causas de muerte en el mundo.

“Los gobiernos necesitan promover temas que no estén directamente relacionados con la salud para combatir las enfermedades no transmisibles, como el ejercicio, una buena alimentación o evitar fumar”, dijo la directora de la División de Población de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Hania Zlotnik.

Entre las principales enfermedades no transmisibles están el cáncer, afecciones respiratorias, cardiovasculares y digestivas, y la diabetes, entre otras, cuya prevalencia se ha incrementado en el mundo al tiempo que aumenta la expectativa de vida de la población.

Según la ONU, la proporción de personas que mueren después de los 60 años se ha elevado de 26 por ciento entre 1950 y 1955, a 54 por ciento en el periodo 2005-2010.

A fin de combatir los males que aquejan a las personas de edad avanzada, los estrategias de salud deben enfocarse no sólo en el tratamiento, sino en la prevención, expresó Zlotnik.

La ONU indicó que las enfermedades no transmisibles son la principal causa de muerte en todas las regiones del mundo, excepto en el África subsahariana, donde el VIH-Sida, las infecciones y los parásitos causan la mayoría de los decesos de la población.

La Comisión de Población y Desarrollo de la ONU se reunirá en la sede del organismo del 12 al 16 de abril próximos para desarrollar estrategias que permitan enfrentar las enfermedades no transmisibles.



Fuente: ElFinanciero.com.mx

+ Leer más...

martes, 30 de marzo de 2010

La comida chatarra genera la misma adicción que las drogas

Según una investigación de científicos estadounidenses, afecta el "sistema de recompensa", que causa una sensación de bienestar.

Para las personas obesas, atrapadas en la compulsión de comer, la comida chatarra podría ser tan adictiva como la cocaína o la heroína. De acuerdo con un estudio que publica hoy la revista científica "Nature Neuroscience", ciertos "manjares" con sobredosis de calorías, les pueden desarrollar a las personas una dependencia tan fuerte como la de un drogadicto.

Científicos del Instituto de Investigación The Scripps, en California (EE. UU.), demostraron que el cerebro impide abandonar el hábito de tragar "comida basura", con la misma jugada que la que sufren fumadores o adictos al sexo, la heroína o la cocaína. El equipo de expertos, liderado por Paul J. Kenny y Paul M. Johnson, determinó en experimentos con ratas de laboratorio que la comida basura puede crear el mismo equilibrio químico en el cerebro que otras sustancias adictivas. "Nuestro trabajo presenta la evidencia más completa de que la obesidad y la drogadicción están basados en los mismos sistemas neurobiológicos", anunció Kenny. Afecta al "sistema de recompensa", que desencadena un sentimiento de bienestar y satisface provisionalmente a las personas, igual que a los animales. Este sistema es una red de neuronas que produce una sensación placentera; se activa con acciones naturales como comer o beber, pero también con videojuegos o las drogas.

Justamente, igual que con los drogadependientes, el sistema se deteriora y actúa, en este caso, exigiendo cada vez más comida; porque cuanto más se come, el cerebro necesita cada vez más material para desencadenar el mismo sentimiento de bienestar que en anteriores ocasiones. La respuesta de placer es cada vez menor, entonces se necesita más. Y así se engorda. Kenny afirma que "en el transcurso del estudio, las ratas perdieron el control de su comportamiento alimenticio. Y ni siquiera pararon cuando se les aplicó electroshocks, lo que muestra la importancia de esa comida".

El equipo de investigadores alimentó a los roedores con todo lo que también atrae a los seres humanos: panceta, salchichas o tarta de queso. Apenas comenzado el experimento, las ratas empezaron a engordar. Ya obesas, al quitarles esta comida y sustituirla por ensalada y verduras, los animales han llegado a rechazar los alimentos. Preferían sufrir hambre.

"El consumo de estas comidas calóricas se convirtió en algo incontrolable, un impulso que iba al margen de la propia conciencia", señaló el autor del estudio. "Cuando el animal sobreexcita el centro cerebral del bienestar con una comida sabrosa, el sistema se adapta y acompasa su actividad. Esto supone que el cerebro tiene que ser estimulado con nuevos aportes para no caer en un estado permanente de sensación negativa", explica Kenny.

Estudios moleculares confirmaron esa relación: el equipo se concentró en el receptor al que se adhiere el neurotransmisor dopamina. La dopamina es generada por el cerebro como reacción a estímulos sexuales o al disfrute con la comida o las drogas, bajo la influencia del receptor D2. El estudio indica que también se activa con la comida basura. El D2 activa, por así decirlo, un conducto tras otro, lo que hace que el receptor necesite cada vez más dopamina para ponerse en acción y desencadenar la sensación de bienestar, el mismo procedimiento que en otro tipo de adicciones.

- Ver articulo en Nature Neuroscience: Dopamine D2 receptors in addiction-like reward dysfunction and compulsive eating in obese rats / Paul M Johnson & Paul J Kenny



Fuente: Clarin.com

+ Leer más...

miércoles, 10 de marzo de 2010

Obesidad y depresión van de la mano

La obesidad y la depresión están unidas por un estrecho lazo. Ese es el resultado de una exhaustiva investigación publicada en las páginas de la revista médica "Archives of general Psychiatry".

Según indica este estudio, las personas con sobrepeso tienen un 55% más de riesgo de desarrollar una depresión mientras que las que sufren este trastorno mental tienen un 58% más de posibilidades de convertirse en obesas.

Esta relación recíproca entre ambos trastornos, que se daría tanto en hombres como en mujeres, surgió de la revisión hecha por estos investigadores, miembros de distintos centros de estudios holandeses, quienes buscaron trabajos que hubieran evaluado a fondo la asociación entre la obesidad y la depresión y, tras varios filtros, se quedaron con 15 estudios que analizaron en forma pormenorizada.

En su análisis, los investigadores comprobaron además, que "la asociación entre depresión y obesidad era más fuerte que la que se producía entre depresión y sobrepeso", lo que, según sus palabras, sugiere que la cantidad de kilos de más influye de forma clara en las posibilidades de enfermar.

Aunque no han podido establecer las causas de esta relación recíproca, estos autores barajan varias hipótesis. Según explican, la depresión podría provocar un aumento de peso debido a la aparición de distintas alteraciones neuroendocrinas. Además, también podrían influir el consumo de determinados antidepresivos o el hecho de que las personas con este trastorno son más proclives a llevar hábitos de vida poco saludables.

En sus conclusiones, subrayan que estos hallazgos podrían tener importantes implicaciones para la práctica clínica. "Estar alerta podría conducir a una [mejor] prevención, detección temprana y tratamiento para las personas en riesgo, lo que, en última instancia, ayudaría a reducir la extensión de ambos trastornos", concluyen.



Fuente: ElPais.com.uy

+ Leer más...

lunes, 15 de febrero de 2010

Refrescos y gaseosas aumentan el riesgo de padecer cáncer de páncreas

Las personas que toman dos o más refrescos con azúcar por semana tienen un riesgo mayor de padecer cáncer de páncreas, un tumor inusual pero mortal, dijeron investigadores el lunes.
La gente que bebía más jugos de fruta que refrescos no tenía el mismo riesgo, según mostró el estudio, realizado con 60.000 personas en Singapur.

El azúcar podría ser el responsable, pero quienes toman refrescos azucarados regularmente tienen otros hábitos poco saludables, dijo Mark Pereira, de la University of Minnesota, que condujo el estudio.

"Los altos niveles de azúcar en los refrescos podrían incrementar el nivel de insulina producido en el cuerpo, lo que creemos que contribuye a que las células de cáncer de páncreas crezcan", dijo Pereira en un comunicado.

La insulina, que ayuda al cuerpo a metabolizar el azúcar, se produce en el páncreas.

En un artículo en la revista Cancer Epidemiology, Biomakers & Prevention, Pereira y su equipo dijeron que habían seguido a 60.524 hombres y mujeres en el Estudio de Salud Chino de Singapur durante 14 años.

En ese tiempo, 140 de los voluntarios desarrollaron cáncer de páncreas. Aquellos que bebían dos o más bebidas a la semana tenían un 87 por ciento más de riesgo de contraer el tumor pancreático.

Pereira cree que el descubrimiento sería aplicable en otros lugares.

"Singapur es un país rico con un sistema sanitario excelente. Los pasatiempos favoritos son comer y comprar, así que los descubrimientos deberían ser aplicables a otros países occidentales", dijo.

Pero Susan Mayne, del Centro de Cáncer de Yale, en la Yale University, en Connecticut, fue prudente.

"Aunque este estudio encontró un riesgo, el descubrimiento estuvo basado en un número relativamente pequeño de casos y sigue sin estar claro si es una asociación casual o no", dijo Mayne, que trabaja en la revista, publicada por la Asociación Americana de Investigación del Cáncer.

"El consumo de refrescos en Singapur fue asociado a otros comportamientos adversos para la salud como fumar o ingerir carne roja, que no podemos controlar con precisión", agregó.

Otros estudios vincularon el cáncer de páncreas con la carne roja, especialmente la quemada o carbonizada.

El cáncer de páncreas es uno de los tipos más mortales de cáncer, con 230.000 casos a nivel mundial. En Estados Unidos, a 37.680 personas se les diagnostica cáncer de páncreas cada año y 34.290 mueren por la enfermedad.

La Asociación Americana del Cáncer dice que un cinco por ciento de las personas que padecen este cáncer tienen una tasa de supervivencia de cinco años.

Algunos investigadores creen que ingerir altos niveles de azúcar podría favorecer ciertas formas de cáncer, aunque las pruebas han sido contradictorias. Las células cancerígenas usan más glucosa que otras células.

Una lata de refrescos de 355 mililitros contiene unas 130 calorías, casi todas ellas de azúcar.

Fuente: Reuters
Reporte: Maggie Fox / Washington
Tradución: Rafa García de Cosío.

+ Leer más...

miércoles, 3 de febrero de 2010

Michelle Obama, contra la obesidad

La primera dama estadounidense será la imagen y la principal portavoz de la nueva campaña del Gobierno

La primera dama estadounidense, Michelle Obama, se convertirá en la imagen y principal portavoz de la nueva campaña contra la obesidad que planea poner en marcha el Gobierno estadounidense. La iniciativa incluirá una campaña informativa que ofrecerá consejos saludables a los ciudadanos, como comer más frutas y verduras, y abogará por añadir programas de educación física de alto nivel en las escuelas así como por abrir más supermercados en las comunidades de bajos ingresos.

En este sentido, Obama, quien según sus declaraciones pretende "hacer de la obesidad infantil una causa", ha ayudado a hacer visible esta semana el anteproyecto de la Inspectora General de la Salud, Regina Benjamin, acerca de lo que se puede hacer en casa, en el colegio y en el trabajo para revertir los efectos de esta "epidemia" que afecta a cerca de dos de cada tres personas en este país.

La Administración Obama está invirtiendo 465 millones de euros para la puesta en marcha de programas de prevención destinados a frenar la gordura y el consumo de tabaco. No obstante, la primera dama ha advertido que la solución a la obesidad "no puede salir sólo del Gobierno". "Todos tienen que estar dispuestos a poner su parte para poner fin a esta crisis de la salud pública", ha aseverado. "Esto no será fácil ni pasará de la noche a la mañana. Y no ocurrirá simplemente porque la primera dama lo haya convertido en su prioridad", ha dicho Obama, en una audiencia a hijos de abogados en un centro recreativo en Alexandria, en las afueras de Washington.

Estados Unidos gasta más de 100.000 millones de euros al año debido al problema de la obesidad y sus complicaciones derivadas. El coste se duplicó desde 1998 y supera al de los gastos vinculados al cáncer, según la Administración. "Cuanto menos sanos estemos como nación, más subirán los costes del cuidado de la salud y menos competitivos seremos a nivel mundial", ha señalado Obama.

En agosto del año pasado, la familia Obama protagonizó involuntariamente una campaña contra la obesidad, en concreto contra la mala alimentación en las escuelas. "Si las hijas de Obama comen sano en el colegio, ¿por qué yo no?", era el lema de la campaña, pagada por el grupo sin ánimo de lucro Comité de Médicos por una Medicina Responsable. En los carteles, que generaron una gran polémica, se veía a una niña negra.


Fuente: ElPais.com / Reuters / EP
Fotografia: Jim Young / Reuters

+ Leer más...

miércoles, 6 de enero de 2010

Errores que queman

Pensamos que lo conocemos todo sobre protección solar, pero ¿sabe usted que el factor 60 no es el doble de eficaz que el 30, que uno se puede abrasar bajo la sombrilla o que la ropa mojada deja pasar más rayos que la seca?

Mediodía, 40 grados a la sombra en una playa mediterránea cualquiera. Una familia sin broncear juega en la orilla sin gorro, con una escasa capa de crema con factor de protección 10 aplicada en cara y cuerpo. A su lado, un tipo vestido de pies a cabeza, con gorro de ala ancha calado hasta las cejas, unas enormes gafas de sol, un bote con un 50+ asomándole de un bolsillo y, clavada en la arena, una sombrilla de color oscuro y trama tupida. ¿Cuál de las dos imágenes es más exagerada? Las dos, una por defecto y la otra por exceso de protección frente a los rayos ultravioleta que nos llegan del sol. Sólo que la primera es habitual y no sorprende, mientras que la segunda despertaría como mínimo extrañeza, cuando no recelo, entre el resto de bañistas.


Los españoles somos los europeos más conscientes de los riesgos de exponerse sin precauciones a la radiación solar, según un estudio de la marca Garnier Delial y la Asociación de Ligas Europeas contra el Cáncer. Sabemos que sus efectos son acumulativos, que provoca cáncer de piel a edades cada vez más tempranas -ha crecido un 40% entre hombres jóvenes- y que está detrás del envejecimiento cutáneo. Sin embargo, más de un tercio se tumba en la arena entre las 12.00 y las 16.00, la franja horaria más peligrosa, y el 36% sólo se aplica la protección solar una vez. La mitad de la población presenta "un comportamiento de riesgo", siendo los varones jóvenes los más imprudentes, según el barómetro de Garnier, que constata cómo siguen perviviendo las dudas, las falsas creencias y las informaciones entendidas a medias.

Ultravioleta A, B y C

Supongamos que los rayos ultravioleta son bombas lanzadas contra nuestro cuerpo desde el espacio con distinta fuerza. Los ultravioleta C apenas llegan porque los filtra la capa de ozono. Los B se hunden hasta la epidermis, provocando el enrojecimiento y las quemaduras o eritemas. Los A "son menos energéticos, pero penetran más", explica Chelo del Cañizo, directora científica del grupo cosmético L'Oréal: se zambullen hasta la dermis desencadenando problemas de inmunidad (alergias y manchas), fotoenvejecimiento y cáncer; y haciendo que la piel se broncee a modo de protección.

Los A, que no pican ni enrojecen, hacen que disminuya la producción de colágeno y la elasticidad de la piel. "Sus efectos no son graduales, sino que se notan de golpe: un día te miras al espejo y te encuentras las arrugas y la piel acartonada", describe Del Cañizo, que aconseja protección solar específica para el rostro, con antioxidantes, vitaminas y hasta antiarrugas. "Al llegar a una edad madura, haber abusado del sol habrá sumado ocho años al DNI en cara, escote y manos", sentencia el doctor Julián Conejo-Mir, presidente de la Academia Española de Dermatología y Venereología. "Los UVA elevan hasta un 75% relativo el riesgo de padecer melanoma: si tu riesgo es de un 10%, lo aumentas al 17,5%", advierte Javier Cortés, jefe de la unidad de melanomas del departamento de oncología del Hospital Valle de Hebrón de Barcelona. El experto recomienda evitar en lo posible las cabinas de rayos UVA, estar atentos a cambios de forma y tamaño de los lunares y visitar periódicamente al dermatólogo.

Factor de protección

El factor o índice de protección solar (FPS, también conocido como IP o FP ) es un multiplicador del tiempo que una persona puede exponerse al sol sin quemarse: si alguien que aguanta 10 minutos se aplica un FPS 10, estará alargando su resistencia hasta los 100 minutos. Este índice indica su resistencia frente a los rayos UVB, porque frente a los UVA no existe un método de cálculo homologado, aunque si aparece la palabra UVA rodeada por un círculo o señalada de cualquier otra manera clara y comprensible, significa que el producto también cuenta con una protección equilibrada contra éstos.

"La proporcionalidad de la protección frente a los UVB se pierde a partir de un factor 50", informa Del Cañizo. Es decir, que un FPS 80 no protege el doble que uno de 40. En su opinión, señalar un FPS de 70 u 80 en un bote sólo es "un argumento de venta", ya que a partir de 50 el aumento de protección es mínimo. Por eso, la UE recomienda un 50+ como máximo en el etiquetado. También propone que no se utilicen términos como pantalla total, ya que "ninguna crema protege al 100%". Tampoco debería llamarse protector solar si tiene un FPS inferior a 6.

Cuándo, a quién

Conejo-Mir se lamenta de que la fotoprotección se considere más cosmética que medicina. Insiste en que se trata de un producto que debería administrarse personalizadamente, en función de cada tipo de piel: de un 30 a un 50+ para las más blancas (y para los niños), de un 15 a un 25 para las que están algo más tostadas y tienen melanina suficiente, y de un 6 a un 10 para las morenas. También hay que elegir la textura más adecuada a cada necesidad: crema, spray, gel... Las más viscosas penetran peor y pueden dar lugar a huecos sin cubrir en la piel, mientras que las fluidas se extienden más fácilmente. "Es una aberración utilizar el mismo bote para toda la familia", observa el doctor. "Si tienes un hijo rubio y otro moreno, y a los dos les aplicas el mismo protector, estás provocando que uno se queme y el otro no, que uno pueda desarrollar un cáncer y el otro no", casi exclama. Los dermatólogos desaconsejan que los menores de tres años tomen el sol de 12.00 a 16.00, por mucha crema que lleven encima.

También coinciden en que el fotoprotector ha de aplicarse 30 minutos antes de la exposición, y luego, cada dos horas, especialmente después del baño y de secarse con la toalla. Y eso es algo que, según el informe de Garnier, hace el 54% de los españoles. Otra cosa es cuánta cantidad de producto utilizan. "La aplicación adecuada para un adulto de talla media es la equivalente a seis cucharillas de café (o 36 gramos o 30 mililitros) para todo el cuerpo". "Aquí la consigna es no ser rácanos: un tubo de 60 mililitros no debería durar más de 10 días", traducen los especialistas. O, según los cálculos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), casi un bote (180 mililitros) por día (cuatro horas de exposición, dos aplicaciones) por cada familia de cuatro miembros. Menos cantidad "conduce a una reducción de un 20% de la protección", insiste ISDIN.

La ropa

El FPU de la ropa (que es el equivalente al FPS en cremas solares) aumenta cuanto menores son los espacios entre los hilos y mayor es el peso y grosor del tejido, y es mayor en los colores oscuros que en los claros. La tela que menos rayos ultravioleta deja pasar es la vaquera azul marino o negra, que no es precisamente el tipo de indumentaria que suele elegirse para ir a la playa. "Una camiseta blanca de algodón ofrece una protección 12; esa misma camiseta en negro filtra 20", alerta Conejo-Mir. Y ojo porque, al mojarse, la barrera pierde fuerza y la blanca se puede quedar en una protección 2. Esto se puede extrapolar a cualquier otra prenda o complemento playero: el color ideal de una sombrilla sería el negro. Un sombrero de paja, poco tupido, no llegará a proteger ni del 40% de las radiaciones. "Un gorro de tela protege un 100%, pero no vale uno de béisbol con visera. Debe tener un ala de unos siete u ocho centímetros. Si está inclinada, mejor", indica el dermatólogo.

Atención a...

Los días nublados. Los rayos ultravioleta no entienden de nubes y llegan exactamente igual a la superficie terrestre.

Relajarse bajo la sombrilla o en el agua. La radiación solar rebota en la arena y llega al bañista que está en la sombra, y al que chapotea (el agua es el mejor sitio para quemarse) o incluso bucea a menos de un metro de la superficie.

Las quemaduras. En contra de lo que opina el 46% de los españoles encuestados por Garnier, no es normal quemarse en la primera exposición al sol antes de broncearse.

Los rayos infrarrojos. Los expertos comienzan a concluir que también tienen efectos perniciosos. "Si el protector solar es el cosmético más vendido del mundo, ¿por qué sigue habiendo tanto cáncer de piel? Algo más debe de haber aparte de los ultravioletas; ahora se habla mucho de los infrarrojos", dice Conejo-Mir.

Gafas, siempre con filtro

Francisco José Muñoz Negrete, jefe del servicio de oftalmología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, asegura que los rayos UV pueden causar lesiones como el pterigion, que es un crecimiento benigno de la conjuntiva (membrana mucosa que tapiza los párpados y recubre la parte anterior del globo ocular) conocido popularmente como palmera, uña o carnabón. En casos más extremos puede incluso desencadenar un tumor. "También acelera la producción de cataratas. Cada vez operamos a edades más tempranas a pacientes que han estado expuestos y no se han protegido", prosigue el doctor. Pero la consecuencia más grave es la degeneración macular senil, que causa ceguera o limitación visual irreversible.

¿La mejor prevención? Unas buenas gafas de sol con el sello CE de la Unión Europea, grandes para reducir las radiaciones por los laterales o por arriba. Conviene tomar el sol con ellas porque sirven de pantalla protectora y previenen las arrugas de expresión alrededor de los ojos. El Colegio de Ópticos-Optometristas ha publicado un folleto en el que informa de los colores de cristal más recomendables según la actividad: amarillo (que permite mayor contraste), para conducir al atardecer y para deportes con movimientos rápidos como el tenis; verde (el que más distorsiona), para deportes náuticos y de invierno; ámbar y marrón (sin gran alteración de los colores), para deportes al aire libre; gris (la de mayor fidelidad cromática), para la playa. Un cristal no protege más de los ultravioleta por ser más oscuro, sino por tener un filtro adecuado. "Para asegurarnos de su calidad, lo mejor es ir a una óptica", concluye Muñoz.

"Unas gafas de sol sin filtros UV confunden al ojo, que, al percibir menos luz, dilata la pupila, permitiendo que le entre todo el ultravioleta. Es mucho peor llevar cristales sin filtro que no llevar nada, porque al no llevar gafas, el ojo no está engañado y se protege: las pupilas se contraen, el párpado se entrecierra", alerta la óptica Irene Bautista. "Las lentes de mala calidad pueden provocar mareos, visión doble o dolores de cabeza", añade.


Fuente: ElPais.com
Autor: Elena Sevillano

+ Leer más...

viernes, 18 de diciembre de 2009

Estudio confirma que ser vegetariano incrementa la inteligencia

Los hombres y mujeres que basan su dieta alimenticia en frutas y verduras mejoraron su puntaje en los exámenes de inteligencia, señala una investigación de la Universidad de Southampton.
Los niños inteligentes son más propensos a convertirse en vegetarianos de mayores, afirma el estudio.

Un equipo de la Universidad de Southampton concluyó que los vegetarianos adultos han registrado 5 puntos más de coeficiente intelectual que los no vegetarianos.

Los investigadores afirman que esto puede explicar por qué las personas con coeficiente intelectual más alto escogen una dieta vegetariana, que se asocia a una menor incidencia de enfermedades cardíacas y obesidad.

El estudio apareció publicado en el British Medical Journal. En dicha investigación, 366 de los participantes declararon ser vegetarianos -aunque más de 100 reportaron comer aún pollo o pescado.

Los hombres vegetarianos tuvieron un puntaje CI (coeficiente intelectual) de 106, comparado con los 101 de los no vegetarianos, mientras que las mujeres vegetarianas puntuaban en promedio 104 frente al 99 de las no vegetarianas.

No existían diferencias significativas entre los que afirmaban ser vegetarianos estrictos y los que decían que comían aún pollo y pescado.

Las personas vegetarianas del estudio eran principalmente de sexo femenino, la mayoría de una clase social ocupacional alta y tenían niveles de educación y éxito laboral más altos que los no vegetarianos. Sin embargo, estas diferencias no se veían reflejadas en los ingresos anuales, que eran similares entre los vegetarianos y los no vegetarianos.

La investigadora jefe, Catherine Gale, recalcó que: "El hallazgo de que los niños con mayor inteligencia es más probable que se conviertan en vegetarianos cuando son adultos, junto a la evidencia de los potenciales beneficios de una dieta vegetariana sobre la salud cardíaca, puede ayudar a explicar porqué el CI más alto de los niños y adolescentes se relaciona con la reducción de los riesgos de enfermedades cardíacas en la vida adulta."
Inteligencia

De todos modos, agrega Gale que la relación sólo puede ser un ejemplo de muchas otras preferencias y estilos de vida que varían con la inteligencia y que pueden o no tener implicaciones para la salud.

Liz O'Neill, de la Vegetarian Society, dice: "Nosotros siempre hemos tenido claro que el vegetarianismo es una opción inteligente y compasiva que beneficia a los animales, las personas y el medio ambiente. Ahora tenemos la evidencia científica para probarlo. Quizás eso explica el hecho de que muchas personas que han reducido su consumo de carne se autodenominen vegetarianos, aún cuando sepan que los vegetarianos jamás comen pollo, pavo o pescado."

Pero el Dr. Frankie Phillips, de la British Dietetic Association, dice: "Esto es como el problema del huevo o la gallina: las personas se vuelven vegetarianas ¿porque tienen un CI más alto o porque entienden que es una dieta más saludable?".


Fuente: BBC ("High IQ link to being vegetarian") / HazteVegetariano.com
Traducción: Fabiola Leyton D.

+ Leer más...
PETA en Espanol